En medio de la expectativa por el proyecto de reforma laboral que el Gobierno de Javier Milei planea enviar al Congreso antes de fin de año, las dos CTA mantuvieron este jueves una reunión en Diputados con la conducción del bloque de Unión por la Patria, donde expresaron su preocupación por el rumbo económico y social del país.
El encuentro se realizó en el despacho central del tercer piso del Palacio Legislativo. Allí, los líderes de la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma, Hugo Yasky y Hugo “Cachorro” Godoy, fueron recibidos por el titular del principal bloque opositor, Germán Martínez, junto a Cecilia Moreau y Paula Penacca, integrantes de la mesa de conducción del espacio.
De la reunión también participaron Oscar “Colo” de Isasi, Sonia Alesso, Oscar Peidro, Daniel “Tano” Catalano y Edgardo Depetri, dirigentes que en las últimas semanas han encabezado distintas acciones gremiales frente al deterioro del empleo y las discusiones abiertas en torno al futuro marco laboral.
Según informaron desde la CTA-A en un comunicado al que accedió Noticias Argentinas, esta es la primera de una ronda de conversaciones que las centrales mantendrán con todos los bloques parlamentarios, tanto de Diputados como del Senado. El objetivo es “alertar sobre el riesgo de que avance un presupuesto regresivo en materia de derechos y rechazar los proyectos de reforma laboral e impositiva que, tal como están concebidos, profundizarán el ataque contra el pueblo argentino”.
Los representantes sindicales manifestaron su “seria preocupación” por el aumento de empresas que cerraron en los últimos meses, fenómeno que —según señalaron— ya generó miles de despidos y suspensiones en diferentes sectores productivos.
En relación con la reforma laboral que impulsa el Ejecutivo, remarcaron que el Gobierno no debería insistir con puntos que la Justicia ya declaró inconstitucionales en el marco del decreto 70/23, especialmente aquellos vinculados al cálculo de indemnizaciones y a la modificación de la Ley de Contrato de Trabajo.
Además, cuestionaron lo que describieron como “la manifiesta voluntad oficial de fragmentar al movimiento obrero bajo el argumento de la modernización”, advirtiendo que “la ofensiva contra los sindicatos se replica también en la búsqueda de dividir la representación parlamentaria de la oposición”.
Durante el encuentro, las centrales reafirmaron la necesidad de avanzar en una estrategia de unidad entre organizaciones sociales, gremiales y políticas, tanto en el Congreso como en los territorios, frente al paquete de leyes que el Gobierno prevé enviar en diciembre junto con el nuevo acuerdo fiscal.
En esta línea, transmitieron a los referentes de Unión por la Patria su decisión de continuar impulsando acciones de “resistencia y movilización en las calles, los barrios y los lugares de trabajo”, al tiempo que ratificaron su voluntad de participar en la discusión de un nuevo marco laboral “que contemple los derechos emergentes de los trabajadores y trabajadoras, y no únicamente las demandas de los grandes grupos económicos”.




