En la madrugada del sábado, la Policía de Córdoba, junto con inspeccionadores de Fiscalización y Control de Espectáculos Públicos, clausuró una fiesta clandestina en Saldán.
El evento se realizaba en una casa particular de la calle Sarmiento al 400, donde se exigía una entrada para ingresar y había equipos de sonido profesional.
Durante el desalojo, algunos asistentes arrojaron piedras contra los agentes policiales. Como resultado, un efectivo sufrió una herida en la mano, por lo que se utilizó armamento menos letal para restablecer el orden.
En el operativo se labró el acta de infracción correspondiente y se secuestraron los equipos de audio utilizados en la fiesta.




