Opción 1: Ejemplo de compromiso ambiental: una empresa de Villa Allende reforestó más 110 hectáreas afectadas por su actividad
Opción 2: Semilla Nativa: un gran vivero de especies autóctonas para la recuperación de las sierras chicas
Una de las empresas más tradicionales de Villa Allende lleva adelante uno de los proyectos ambientales más importantes de la ciudad.
El Gran Ombú, un emprendimiento familiar con 40 años de presencia en nuestra región, trabaja desde hace años de manera silenciosa pero comprometida en la recuperación y el enriquecimiento del bosque nativo, como parte del desarrollo de la empresa.
En medio de la serranía, a pocos kilómetros del centro de la villa, está enclavado Semilla Nativa, un gran vivero con capacidad para producir más de 30.000 ejemplares nativos por año, de 15 especies autóctonas, destinadas a reforestar y devolver a su estado natural las zonas intervenidas por su actividad extractiva.
Como señalan los directivos de El Gran Ombú, no se trata de una acción complementaria ni aislada, sino de una decisión estratégica de producir, recuperar y enriquecer el bosque nativo como parte del desarrollo de la empresa.
Algarrobos, talas, espinillos, molles y manzanos del campo, son algunas de las especies que se producen ya que están adaptadas a los suelos y condiciones climáticas locales, lo que garantiza su mayor supervivencia y menor requerimiento de agua.
El proceso es íntegramente local y controlado en cada una de sus etapas: recolección de semillas en los campos de la empresa, germinación en invernadero propio, desarrollo en umbráculo y plantación en los sitios definidos. En muchos casos, el trabajo se completa con seguimiento posterior para asegurar la correcta adaptación de los ejemplares.
Este enfoque permite no solo producir plantines, sino también preservar material genético local y fortalecer el bosque nativo como patrimonio ambiental y cultural de la provincia.
Compromiso ambiental con impacto comunitario
Si bien una parte de la producción del vivero se destina a la remediación progresiva de áreas intervenidas por la actividad principal de la empresa, el alcance de Semilla Nativa trasciende los límites del predio.
A través de donaciones y acuerdos de colaboración, El Gran Ombú entrega plantines a municipios, instituciones educativas, organizaciones sociales, productores agropecuarios y proyectos de reforestación en distintos puntos de Córdoba. Estas acciones incluyen espacios públicos, zonas afectadas por incendios, plazas, veredas y áreas rurales degradadas.
En los últimos años, este compromiso se tradujo en más de 110 hectáreas compensadas mediante reforestaciones externas y la plantación de más de 15.000 ejemplares, a los que se suman más de 8.000 plantines entregados como obsequios a vecinos, instituciones y visitantes del vivero.
Además de la entrega de ejemplares, el proyecto incorpora una dimensión educativa: en cada plantación se comparte información sobre cómo plantar, cuidar y acompañar el crecimiento de las especies nativas, fortaleciendo el vínculo entre las personas y su entorno.
Estas acciones contribuyen de manera directa a la restauración del bosque nativo, la generación de corredores ambientales, la reducción de la temperatura en zonas urbanas, el uso eficiente del agua y la disminución de la huella de carbono.
Una decisión empresarial con mirada de largo plazo
El Gran Ombú es una empresa familiar cordobesa, radicada en Villa Allende, con más de cuatro décadas de trayectoria. A lo largo de su historia, fue incorporando una mirada cada vez más integral sobre su rol productivo y su impacto en el entorno.
El proceso de recambio generacional marcó un punto de inflexión, impulsando una revisión profunda de valores, prácticas y objetivos. De allí surgió esta política ambiental activa, sostenida desde hace más de 15 años, que entiende el desarrollo como un proceso posible solo cuando convive con el cuidado del ambiente y el compromiso social.
En ese marco, creó un departamento de gestión ambiental que es el encargado de evaluar, planificar e implementar acciones ambientales con impacto real, articulando el cumplimiento normativo con una planificación de largo plazo y promoviendo una cultura ambiental interna basada en la capacitación, la gestión responsable de residuos y la participación de los colaboradores en acciones de reforestación.
El vivero Semilla Nativa se consolidó como uno de los proyectos centrales de esta estrategia.
Bajo normativa ambiental
La actividad de El Gran Ombú se desarrolla dentro del marco de la normativa ambiental vigente y cuenta con las evaluaciones y autorizaciones correspondientes de los organismos competentes.
El proyecto posee autorización ambiental otorgada por la Secretaría de Ambiente y su última actualización fue aprobada por la Secretaría de Minería en noviembre de 2025, ratificando la vigencia de los estudios y planes de gestión ambiental.
Contempla un Plan de Cierre que prevé que, una vez finalizada la actividad, la totalidad del predio tenga un uso forestal, con el objetivo de conformar una Unidad de Protección del Bosque Nativo y la Biodiversidad. En ese sentido, el avance del proyecto se realiza de manera planificada, liberando progresivamente sectores para su remediación y reforestación.
Actualmente, El Gran Ombú cuenta con 10 hectáreas en proceso de reforestación dentro del propio predio, utilizando exclusivamente especies nativas producidas en su vivero.




