El pragmatismo de Cornet puesto a prueba frente al nuevo reclamo de Llaryora a la Nación
El escenario político de Villa Allende transita una etapa de reconfiguración donde los sellos partidarios tradicionales parecen haber perdido su peso histórico. Desde la mesa de redacción de Info Villa Allende observamos que el Ejecutivo local, liderado por Pablo Cornet, ha optado por un fuerte pragmatismo que busca alejarse de las fricciones institucionales para centrarse en la gestión. Sin embargo, este equilibrio enfrenta hoy un nuevo desafío político que llega desde el Centro Cívico y Casa Rosada en miras del 2027.
A nivel local y provincial, Cornet sostiene una clara dualidad. Por un lado, mantiene una mirada muy crítica sobre lo que considera la fragmentación del peronismo, al que llegó a definir como un espacio “partido en 20” y atravesado por fuertes egos. También observa cierta “infidelidad” política de algunos dirigentes locales que, pese a ser contenidos por la Provincia, operan en las sombras como férreos opositores.
Pero, al mismo tiempo, el intendente destaca la convivencia institucional madura y de respeto que mantiene con ministros y funcionarios de la gestión de Martín Llaryora. Incluso remarca que incorporó peronistas a su gestión para fortalecer el trabajo territorial y de servicios.
En ese contexto, dentro del propio “cordobesismo” en Villa Allende también se percibe cierto malestar con algunas figuras que buscan mostrarse como “outsiders” o alternativas por fuera de los espacios tradicionales, pese a mantener vínculos o diálogo permanente con distintos sectores del poder político local y provincial.
Al mismo tiempo, ya comienzan a visualizarse movimientos y posicionamientos de actores ajenos tanto al PRO como al PJ, que empiezan a medir volumen propio y explorar distintos casilleros del tablero rumbo a un escenario electoral y posibles alianzas.
La pregunta que varios empiezan a hacerse en Villa Allende es si volverá a repetirse un escenario atomizado, con una larga lista de candidatos (12) y un electorado nuevamente partido prácticamente en mitades.
No obstante, esta buena sintonía institucional choca de frente con el reciente endurecimiento del discurso del gobernador frente a la Nación. Frente a la decisión del gobierno de Javier Milei de recortar en promedio un 40% los fondos destinados a las escuelas técnicas, Llaryora lanzó fuertes críticas y anunció la creación de un fondo provincial de $2.000 millones para sostener estas instituciones, quintuplicando el aporte nacional actual.
Con un tono severo y comparando la situación con la etapa previa a la crisis de 2001, el gobernador advirtió que “asfixiar las escuelas técnicas es sacrificar a las industrias y los países donde desaparecen las industrias se quedan sin progreso”. El dato político ineludible para nuestra ciudad es que Llaryora pidió explícitamente “trabajar junto a los intendentes y la comunidad para exigir que vuelva el financiamiento nacional”.
Es aquí donde el modelo pragmático en Villa Allende entra en una encrucijada. Mientras el gobernador convoca a los intendentes a resistir los recortes de la Nación, el mandatario de Villa Allende ha manifestado abiertamente su apoyo al rumbo macroeconómico del gobierno de La Libertad Avanza, considerándolo fundamental para generar alicientes para la inversión. Cornet, quien afirma venir de una “familia liberal de siempre”, no solo respalda a nivel económico a la gestión de Milei, sino que consolida vínculos de amistad política con referentes libertarios como Gabriel Bornoroni. (LLA)
Hasta ahora, la estrategia del Ejecutivo de Villa Allende ha sido tomar estricta distancia de las peleas nacionales o los comunicados partidarios (incluso dentro de su propio espacio, el PRO), argumentando que esas disputas “a la gente le interesan un carajo” y que su rol es resolver los problemas de la calle y aumentar el valor patrimonial de los vecinos, por ejemplo, mediante el cierre de calles por seguridad, mientras se escucha el reclamo de algunos vecinos autoconvocados por el nuevo sistema de estacionamiento tarifado, o la actividad de cantera entre el ejido pretendido y La Calera.
Queda por ver si en un hipotético llamado directo del gobernador para confrontar con la Nación por la educación, el intendente logrará mantener su postura neutral y su alianza de facto con las ideas libertarias, o si la gestión diaria y la necesidad de articular políticas con la Provincia lo obligarán a tomar una postura en este nuevo choque entre el “cordobesismo” y la Casa Rosada.




