Al lunes 9 de marzo, la guerra en Medio Oriente, que ya involucra a 13 países, dio un vuelco clave tras las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que la guerra contra Irán está “prácticamente terminada”. Esta novedad trajo un rápido alivio a los mercados globales, aunque la crisis humanitaria y la tensión diplomática continúan.
Estados Unidos anticipa el fin del conflicto
En una entrevista reciente, Trump aseguró que la campaña militar avanza mucho más rápido de lo previsto inicialmente, ya que estimaba que el conflicto duraría entre cuatro y cinco semanas. Según el mandatario estadounidense, los ataques iniciados a fines de febrero han dañado de forma severa la infraestructura militar de Irán. “No tienen marina, no tienen comunicaciones, no tienen fuerza aérea”, sentenció el presidente, agregando que el arsenal de misiles y los drones iraníes están siendo destruidos.
Además, Trump aclaró que no tiene ninguna intención de dialogar con el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, sucesor de su padre tras los recientes ataques. Sobre el cese definitivo de las hostilidades, enfatizó que la decisión terminará cuando el enemigo sea derrotado y que el final de la guerra está en su mente, “no en la de nadie más”.
El alivio en los mercados y la intervención en la ONU
Las palabras del presidente estadounidense provocaron una reacción inmediata en la economía mundial, donde los inversores temían que el conflicto en el estratégico Estrecho de Ormuz afectara gravemente el suministro global de crudo. El precio del petróleo, que durante la jornada había superado los US$ 100 por barril, cayó de forma abrupta hasta los 86 dólares tras las declaraciones del mandatario. Asimismo, los mercados de Wall Street se recuperaron de sus pérdidas: el índice S&P 500 subió cerca de un 1% y el Nasdaq registró ganancias significativas.
En paralelo a este optimismo en los mercados, Rusia preparó un proyecto de resolución de urgencia para el Consejo de Seguridad de la ONU en el que insta a un alto el fuego, exigiendo el cese de las actividades militares y el retorno a las vías diplomáticas.
El origen y la grave crisis humanitaria
Cabe recordar que esta escalada se desató con la “Operación Furia Épica”, que culminó con la muerte de Alí Jameneí. Las posteriores represalias iraníes abrieron un frente devastador en Líbano, donde el ingreso de Hezbolá y los bombardeos de Israel ya han dejado más de 200 muertos y 90.000 desplazados. Por su parte, en territorio iraní las víctimas fatales ascienden a más de 1.200 personas.
Repercusiones en Argentina
Frente a este complejo panorama internacional, el gobierno de Javier Milei mantiene elevado a “alto” el nivel de seguridad en todo el país. Esta medida preventiva incluye el refuerzo estricto de los controles fronterizos y de la custodia en representaciones diplomáticas extranjeras y objetivos de la comunidad judía. En paralelo, la Cancillería argentina mantiene firme su alineamiento diplomático, respaldando oficialmente la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel.




