A más de dos semanas del fuerte temporal del 28 de septiembre, continúan las tareas de relevamiento y asistencia a los hogares damnificados. La caída de piedras de gran tamaño provocó importantes daños materiales.
Las consecuencias de la violenta granizada que azotó Unquillo el pasado 28 de septiembre continúan sintiéndose en distintos sectores de la ciudad.
De acuerdo con información brindada por la Municipalidad, más de 300 familias recibieron algún tipo de asistencia luego del fenómeno meteorológico, que ocasionó roturas de techos y daños en numerosas viviendas.
La secretaria de Gobierno y Relaciones Institucionales, Mónica Sundberg, confirmó que el municipio mantiene los relevamientos y la entrega de materiales destinados a las situaciones de mayor urgencia.

La funcionaria describió la magnitud del episodio y destacó el tamaño extraordinario de las piedras que cayeron durante la tormenta.
El temporal volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad de numerosas viviendas ante fenómenos climáticos intensos, particularmente en aquellos hogares que presentan mayores dificultades económicas para afrontar reparaciones.
Mientras avanzan las tareas de recuperación, la preocupación también está puesta en los próximos meses y en la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención ante posibles nuevas tormentas.
La situación de Unquillo forma parte de un escenario regional en el que distintos municipios de Sierras Chicas trabajan en medidas preventivas y protocolos de actuación frente a eventos meteorológicos.




